¿Necesita mi empresa tener un ERP? Analizamos las ventajas que tiene para tu negocio

¿Necesita mi empresa tener un ERP? Analizamos las ventajas que tiene para tu negocio

Cada vez más las empresas utilizan distintos tipos de software para la gestión empresarial. En muchas ocasiones, las microempresas y pymes de pocos trabajadores se limitan a utilizar un sistema TPV, o algún tipo de programa de facturación, mientras que recurren a otro tipo de programas de bases de datos para gestionar otros aspectos, como el inventario. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿necesita mi empresa tener un ERP?

Esta multiplicidad de programas para la gestión empresarial, que muchas veces no están adaptados a la empresa y son poco eficientes, es algo que vienen a solucionar los ERP, también conocidos como sistemas de planificación de recursos empresariales. En este post vamos a incidir en si es necesario que tu negocio tenga su propio ERP.

Cuándo es necesario que mi empresa tenga un ERP

Lo primero es tener claro que este tipo de software no está sólo reservado a las grandes empresas. No hace falta tener una facturación altísima, ni un gran número de empleados contratados, ni un complejo proceso logístico para tener un ERP.

¿Por qué? Porque basta que una empresa tenga que desempeñarse en diferentes áreas (contabilidad, inventario, envíos, gestión de facturas, etc.) para que sea ya necesaria una mínima organización. Obviamente, cuanto más pequeña sea la empresa en cuanto a facturación, menos necesario resulta el ERP. Pero en cuanto un negocio lleva tiempo consolidado, o efectúa un gran número de transacciones, aunque sean de un precio bajo, se hace imprescindible tener un ERP para automatizar tareas que, hechas manualmente, resultan una pérdida de tiempo, de capital de trabajo y de costes de oportunidad.

¿Qué ventajas me aporta un ERP entonces?

Para empezar, la posibilidad de automatizar tareas a través de diferentes módulos ERP que antes se realizaban de forma automática, en programas como Excel, Access o alguno por el estilo. Por otra parte, se pueden hacer tareas de seguimiento en multitud de áreas: logística, almacenamiento, contabilidad, producción, administración, etc.

Todo dependerá de las características que incluya el ERP, que podrán ser más o menos complejas en función de nuestras necesidades. Por ejemplo, un ERP puede incluir también un CRM, lo cual nos permite enfocarnos en estudiar cómo mejorar la satisfacción del cliente y hacer un control de calidad de nuestros productos y servicios para mejorar la experiencia del consumidor.

Ahorro de costes, solución de problemas de gestión y otras muchas tareas pueden aplicarse en nuestro negocio cualquiera que sean sus características. El gran problema de muchas PYME es que el empresario no conoce muy a fondo qué es lo que se podría hacer mejor o qué está fallando por la falta de flujos de información continuados, estandarizados y automatizados. El ERP viene a solucionar ese problema cuando se aplica de forma eficiente en una empresa.

Espero que te haya quedado un poco más claro cuáles serían las ventajas de utilizar un ERP en tu negocio y cuándo tu empresa está preparada para implementarlo. Ahora me gustaría escuchar tus consultas y dudas en los comentarios. ¿Estás buscando un ERP para tu negocio? ¿Utilizas alguno en particular?